En 1987, apenas un año después de que la fábrica comenzara a comercializar sus prendas, mi papá Luis tuvo la visión de apostar por un sueño. Con una profunda confianza en la calidad y el diseño, comenzó a vender la marca Taverniti, dando los primeros pasos de lo que pronto se convertiría en la gran historia de Zagos, hoy orgullosos distribuidores autorizados de Taverniti.

Lo que empezó como un esfuerzo individual, impulsado por su trabajo duro y dedicación, rápidamente tomó forma de proyecto familiar con alma propia. Al tiempo, nos sumamos mi mamá Lila y yo, José Luis. Juntos, con muchísimo empuje y amor por lo que hacíamos, logramos un hito fundamental para nosotros: abrir las puertas de nuestro propio local en la ciudad de Resistencia, Chaco.
Ese espacio significó mucho más que un simple punto de venta. Se transformó en nuestro segundo hogar y en un lugar donde cada prenda cuenta una historia, y donde cada cliente es recibido con la calidez y el asesoramiento sincero que solo una familia puede brindar.
En 2023 nos tocó despedir a Luis físicamente, pero su legado, su pasión y sus valores siguen más vivos que nunca en cada rincón de nuestro local. Hoy, miramos hacia atrás con inmenso orgullo. Ya llevamos 39 años apostando por la misma marca que nos vio nacer, transmitiendo el amor por este trabajo de generación en generación. A lo largo de casi cuatro décadas, nuestro motor sigue siendo el que él nos enseñó: el trabajo en equipo, la empatía y el respeto por quienes nos eligen todos los días. Hoy, ese mismo espíritu de equipo lo sigo compartiendo junto a mi esposa, Graciela, con quien trabajamos a la par en el local para seguir recibiendo a cada cliente como si fuera parte de nuestra familia.

Nuestro compromiso sigue intacto: seguir evolucionando juntos, ofreciendo prendas que te acompañen en tu día a día, sin perder la esencia cercana y humana que nos define desde aquel 1987.

Vení a conocernos en Santa María de Oro 126, Resistencia, Chaco.
¡Acá la moda tiene rostro de familia!